|

El padre del net.art español, Antoni Muntadas, vive y trabaja en
Nueva York desde hace muchos años. Su proyecto File
Room producido en 1994 por la Randolph St. Gallery de Chicago
es uno de los pioneros en el uso de la web como instrumento de crítica
social y como territorio donde, a través de las contribuciones de
los usuarios, se puede reconstruir una historia no-oficial. File
Room se estructura como un archivo comunitario informático sobre
los casos de censura cultural en el mundo, que permite tanto el
acceso a la base de datos, como la introducción de nuevas informaciones
por parte de los visitantes y su participación en un foro de discusión.
Cuatro años después, Muntadas participa en la célebre Documenta
X de Kassel, con On
Translation, donde se enfrenta a la problemática de la traducción
en los intercambios de información de ámbito mundial. El proyecto,
que se inspira en el juego infantil del "teléfono sin hilo", parte
de una breve frase en inglés que es sometida a 23 sucesivas traducciones
sin volver a remitirse al enunciado inicial. La constatación de
cómo el sentido original se vaya transformando y adquiriendo nuevos
significados, sirve a Muntadas para explorar los conceptos de transcripción,
traducción e interpretación.
En España, el vídeo-artista catalán Antoni Abad, es uno de los
primeros en aprovechar tanto los nuevos recursos que ofrece la tecnología
digital, como el tirón mediático que proporciona. Su primera aportación
es Sísif,
que se presenta en 1995, simultáneamente en el Museo de Arte Contemporáneo
de Barcelona (Macba) y en el Museo de Wellington en Nueva Zelanda,
situado en las antípodas. En la página dividida en dos partes, dos
hombres completamente desnudos tiran de la misma cuerda, unificando
metafóricamente el mundo a través de la web. Los dos proyectos siguientes,
que se inscriben en una línea minimal-conceptual, reducen a los
mínimos términos el uso de las herramientas específicas del medio.
En febrero del '99, 1.000.000,
que se presenta en Arco, gana el Premio Arco Electrónico y es adquirida
por la Fundación Sánitas, convirtiéndose en la primera obra de net.art
vendida en España. En septiembre del mismo año, Z
es uno de los tres proyectos españoles producidos por el Mecad de
Sabadell (Barcelona) para participar en la mega exposición Net_Condition
en el ZKM de Karlsruhe en Alemania. En Z, Abad cuenta con la colaboración
para la programación de Daniel Julià, quien recibe una mención de
honor en la categoría de net.art en el festival Ars Electronica
de Linz en Austria, por su proyecto REaCT,
un collage bien articulado de varios experimentos realizados por
el artista en el campo de la gráfica y la interactividad, cuyo objetivo
es provocar la reacción del internauta, empujándole a investigar
las consecuencias, a menudo inesperadas, de sus acciones.
Entre los sesenta proyectos presentados en la convocatoria del
Mecad para participar en Net_condition, el centro de arte catalán
decide producir Referencias
de Ricardo Iglesias y What:you:get
de Roberto Aguirrezabala. Referencias utiliza diversos planteamientos
de sistemas recursivos, fractales y laberínticos para reflexionar
sobre el caos, en que están sumidas las sociedades contemporáneas,
mientras que What:you:get analiza los signos de identidad que el
usuario genera al navegar por la red. A medida que el usuario recorre
el proyecto de Aguirrezabala, todos sus movimientos son registrados
en una base de datos donde se va conformando un perfil de su identidad.
Después de esta primera etapa, puede acceder a una comunidad virtual
donde se encuentra con los perfiles de los internautas más afines
a su personalidad, es decir que han realizado una navegación semejante
a la suya. Pertenece al artista vasco también EasyOne
un proyecto de narrativa hipertextual, basado en un sistema inteligente
que va dialogando con el usuario, con el cual ganó el premio al
Artista Revelación en el Festival de Vídeo de Navarra en 1998.
En la vertiente del artivismo en red, se sitúa Technology
To The People o un work in progress de Daniel García Andújar.
Para el público, TTTP es una fundación sin ánimo de lucro, que promueve
diversas iniciativas destinadas a facilitar el acceso a la tecnología
a las clases más desfavorecidas de la sociedad. En realidad, se
trata de una empresa virtual, que existe sólo como proyecto artístico,
cuyo único objetivo es provocar una reflexión sobre el uso de los
nuevos medios y los mecanismos de exclusión en una sociedad informatizada.
Desde su presentación en una exposición colectiva en Hamburgo en
1996, TTTP va generando diversos proyectos tanto en Internet (algunos
de ellos verdaderos callejones sin salida, que ponen a prueba los
nervios del usuario), como en soportes físicos (exposiciones, instalaciones
y Cd-Rom).
Resulta realmente atípica la trayectoria de Ricardo Echevarría.
Tras fundar junto a José Luis Brea, Aleph, una web experimental,
pionera en España, orientada a investigar y promover las transformaciones
que posibilita la red en la práctica artística contemporánea, Echevarría
se ha convertido en directivo de una gran compañía multinacional
del sector de las telecomunicaciones. Todos sus proyectos, entre
los que destacan Sweet Nothing y The Black Square, se encuentran
reunidos en su homepage,
concebida también en forma de obra de arte.
Tras una larga trayectoria artística vinculada a la experimentación,
Zush concibe dos proyectos para la red. Evrugo
Metal State es la versión on line del célebre mundo fantástico
y barroco al que el artista trabaja desde hace años, mientras que
Spinmu,
cuyo nombre surge de la síntesis de los vocablos "script, pintura
y música", es una aplicación informática que permite al usuario
transformar los textos en piezas audiovisuales. En la homepage
de Roc Parés, artista y profesor del Instituto del Audiovisual de
la Universidad Pompeu Fabra, junto a la memoria de sus instalaciones
electrónicas, se encuentran los proyectos de net.art, como Posiweb,
una exploración de la vida cotidiana, a través de los pensamientos
de los internautas.
Fiel a sus principios de creación participativa, la Fura dels Baus
concibe Faust
Shadow, un proyecto en equilibrio entre el espectáculo de teatro,
el vídeo juego y el proyecto de net.art, que nace y se genera en
la red, en el que todos los internautas pueden actuar. Tras crear
su personaje montando las piezas que la Fura pone a su disposición,
el usuario se convierte en actor virtual y puede actuar en los 15
espacios-escenarios que forman el sitio. Cada uno de ellos corresponde
a un juego: unos son versiones "fureras" de juegos muy conocidos,
mientras que otros son más creativos.
Considerada la carencia de centros de producción específicos, recientemente
el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y Hangar, el espacio
para la creación multimedia gestionado por la Asociación de Artistas
Visuales de Cataluña, han coproducido siete proyectos de net.art
de otros tantos artistas españoles, que se pueden visitar en la
homepage de Hangar.
|