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Los proyectos
Tras afilar sus armas manipulando, modificando y
alterando programas, aplicaciones, navegadores e incluso errores
informáticos, ahora le toca a Google, utilizado
por los net artistas con inteligencia e ironía en proyectos que descubren
posibilidades sorprendentes e inesperadas del más célebre buscador
de la historia. La selección que sigue, sin voluntad de ser exhaustiva,
se propone ofrecer una panorámica de proyectos creativos vinculados a
Google. Son 15, más un breve anexo dedicado al fenómeno del Google
Bombing, y todos han sido realizados entre enero 2000 y enero 2004. Después
de conocerlos nunca podréis volver a mirar Google con los mismos ojos.
BananaSlug (http://www.bananaslug.com)
Es un proyecto de Steve Nelson que se centra en el juego semántico
y aprovecha las enormes potencialidades creativas de las bases
de datos de Google,
introduciendo el factor sorpresa en las combinaciones de palabras clave para
obtener resultados imprevisibles. La obra se basa en el concepto del serendipitous
surfing, es decir la navegación guiada por la serendipity,
una noción
típicamente estadounidense que ha sido aplicada a numerosas investigaciones
artísticas vinculadas a la informática y significa algo así como “recibir
agradables sorpresas de forma casual e inesperada”. El programa añade
a las palabras introducidas por el usuario unos términos casuales (denominados seed,
semillas) que se combinan en un recorrido no intencional, alcanzando
resultados
insospechados que, en muchos casos, abren campos de investigación inéditos.
Elgoog
(http://www.alltooflat.com/geeky/elgoog)
Es al mismo tiempo un proyecto de activismo artístico y
un sistema eficaz para neutralizar la censura china. La necesidad
despierta la creatividad. Ya lo dijo Duncan Clark, jefe del centro
de Pequín para el asesoramiento tecnológico Bda,
cuando el gobierno chino clausuró el acceso a Google: “La
censura tan sólo conseguirá aumentar la creatividad
de los internautas chinos, que continuarán a comunicar con
el mundo a través de otros caminos”. Como si le hubiese
escuchado, un grupo de hackers, que evidentemente prefiere mantener
el anonimato, ha sacado Elgoog, un mirror exactamente idéntico
a Google, cuya única diferencia es que todas las palabras
se deben escribir al revés, incluida la pregunta. Lo único
que aparece en la grafía tradicional es la URL de la web,
así que no hay riesgo de errores en la traducción.
En la entrada del proyecto se explica que su objetivo es servir
como recurso para 1,3 billones de chinos ya que, tras el cierre
de Google y Altavista, el gobierno ha censurado también
los proxy, servidores extranjeros como anonymizer.com e safeweb.com,
que permitían alcanzar los sitios clausurados. Los 45 millones
de chinos pueden conectarse a Internet exclusivamente a través
de servidores estatales, cuyos contenidos están sometido
a censura previa. Según las asociaciones para los derechos
humanos, en China más de 30 mil personas trabajan para controlar
los sitios Internet, chats y mensajes de correo electrónico.
Friction
Free (http://www.ikissnoise.co.za/frictionfree)
Es un proyecto de los artistas sudafricanos Stacy Hardy y Dror
Eyal, que explora
y amplia la noción de información como nuevo valor y bien de consumo.
Si la información cotiza en bolsa, ¿qué decir de las corrientes
de pensamiento? Hardy y Eyal invitan el usuario a descubrirlo a través
de un juego basado en datos reales, que recrea un mercado bursátil ficticio
donde cotizan las teorías económicas, sociales y políticas.
Al momento de registrarse el usuario recibe un millón de rands (la moneda
sudafricana) para adquirir las acciones de las corrientes teóricas que
prefiere. Las ganancias se calcularán en base a la repercusión
de dichas corrientes en el mundo real, establecida en base a los datos de búsqueda
proporcionados por Google. Además cada día la web del proyecto
informará de las fluctuaciones del mercado, proporcionando datos siempre
actualizados. Bienvenidos en el mundo de la economía de la información,
donde el código suplanta el dinero como último recurso de intercambio,
donde la proliferación del simulacro reemplaza la falta de bienes tangibles,
donde las nuevas herramientas crean nuevas clases sociales: los info-ricos y
los info-pobres. Hardy y Eyal citan a una célebre frase de Bill Gates: “El
fluir de la información es nuestro verdadero sistema sanguíneo” y
añaden con sorna: “toma el pulso de la situación y hazte
rico rápidamente”.
GoogleHouse (http://incident.net/works/googlehouse)
¿Una solución virtual al problema de
la vivienda? En GoogleHouse, las artistas francesas Marika
Dermineur y Stéphane
Degoutin (miembros del colectivo Incident.net), construyen delante
de los ojos asombrados del visitante la arquitectura de una vivienda
navegable, cuyas paredes están constituidas por fotografías
proporcionadas de forma automática por Google. Hay habitaciones
que responden a los calificativos genéricos (comedor, sala
de estar, etc.) y otras temáticas, como Osama Room, George
Bush Room y la más reciente Janet Jackson Room (¿un
homenaje al célebre seno desnudo de la cantante durante
la Super Bowl 2004 que levantó las iras de amplios sectores
de la sociedad norteamericana?). En este ilimitado juego de construcciones
el usuario puede no sólo desplazarse, sino también
ir al origen de las imágenes a través de sus relativas
URL, que son proporcionadas por el sistema. Una forma alternativa
de navegar por la actualidad.
GooglePoweredGoggleBox (http://www.blip.alturl.com/googlepoweredgogglebox.html)
Los datos contenidos en los archivos de los motores de búsqueda ofrecen
abundante material para la realización de obras que persiguen sofisticados
resultados tanto conceptuales como estéticos y formales. Es el caso de
este software, que permite generar vídeos digitales utilizando breves
frases introducidas por el usuario. El programa interroga Google y Lycos para
encontrar imágenes y sonidos relacionados con dichas frases y posteriormente
utiliza los archivos encontrados para montar una película. Como demuestran
los vídeos colgados en la página del proyecto, los resultados -a
menudo estridentes- reconfirman las características de un medio como Internet
que pone a disposición del usuario una masa enorme de datos, dejando a
su criterio la capacidad de extraer una información de calidad. Una ocasión
para reflexionar sobre la gran masa de información, a menudo vacía
de contenido, que nos proporciona la sociedad de la información, y sobre
las formas de convertirla en algo lleno de significado.
GoogleSynth (http://art.gen.nz/index.php?page=gs)
Es un software desarrollado por Paul Andrews que
se centra en la base de datos de imágenes de Google. El programa genera una imagen de síntesis
a partir de los datos proporcionados por otras dos imágenes conseguidas
a través de una búsqueda con Google Image Search. GoogleSynth,
que está inspirado en un algoritmo publicado por Micheal Ashikmin
en su ensayo Synthesizing Natural Textures, empieza seleccionando
dos términos
de un listado de 62.000 y los utiliza para encontrar dos imágenes relacionadas.
Tras vincular los impulsos verbales con los resultados visuales, el software
realiza una reelaboración generativa de las imágenes encontradas
en la red, que permite al usuario tan sólo una intervención mínima.
La obra final mantiene pocas huellas de las dos imágenes iniciales y,
sin embargo, resulta curioso y misterioso que esté estrechamente vinculada
con las palabras de la búsqueda original, lo cual introduce un nuevo
camino en la investigación de la interacción entre relaciones
verbales y transformaciones visuales.
Googlewhacking (http://www.unblinking.com/heh/googlewhack.htm)
Se ha convertido en una práctica colectiva, este proyecto híbrido
entre la obra de arte y el juego, nacido de la inventiva de Gary Stock. El Googlewhacking
consiste en encontrar dos términos que buscados a través de Google
den como resultado una sola página. Prácticamente el objetivo es
obtener la mítica frase “Results 1-1 of 1”. En el ámbito
del entretenimiento on line, el Googlewhacking se considera ya la evolución
conceptual de la moda del ego-surfing, es decir de la búsqueda del propio
nombre. Sin embargo en este juego la satisfacción dura poco: tras haber
señalado la combinación a uno de los sitios que recogen las parejas
de términos que funcionan, como Googlewhack,
Google la archivará también, de modo que el resultado sucesivo
será ”Results 1-2 of 2” y el jugador tendrá que empezar
otra vez. Stock ha recibido ya varias ofertas económicas para transformar
su proyecto en un negocio y el consejo directivo de Google le ha felicitado personalmente
por el entretenimiento que el juego les ha proporcionado.
Google Alphabet (http://www.nomemory.org/alpha)
Google Numbers (http://www.nomemory.org/digit)
¿En qué se convierte el lenguaje cuando se le atribuye un valor
comercial? La artista francesa Valery Grancher lanza estos dos proyectos conceptuales
y minimalistas como un homenaje a la intuición de Christophe Bruno y
como un estímulo para la reflexión sobre el nuevo significado
de palabras y conceptos matizados por los resultados de búsqueda de
Google. “Google es el portador de un nuevo tipo de capitalismo, ampliamente
inspirado por las teorías de Riffkin. La lógica de los motores
de búsqueda se basa mucho más en los flujos y las redes semánticas
que en el sistema de valores financieros o industriales” explica Grancher.
Dos proyectos para darse cuenta de que significan para Google las letras y
los números.
Google Hacks (http://douweosinga.com/projects/googlehacks)
“Indudablemente, Google es el sitio más útil de todo
Internet, lo cual es motivo de temor ya que el poder corrompe y el poder absoluto
corrompe absolutamente. Sin embargo, considerado que no tenemos una alternativa
válida a Google, más vale utilizarlo para divertirnos, de alguna
forma creativa no contemplada por sus creadores” así el artista
holandés Douwe Osinga da la bienvenida a los usuarios de Google Hacks.
En esta página, Osinga recoge una serie proyectos que utilizan los servicios
de Google de forma no ortodoxa, pero sin duda creativa. Destacan Visual Poetry,
que convierte cualquier poesía en una secuencia de imágenes encontradas
por Google y Google Talk, que revela lo que diría Google si pudiera
hablar:
sólo hay que introducir tres o cuatro palabras y Google, nuevo oráculo
de la sociedad de la información, completará la frase añadiendo
lo que falta. También es interesante Google News Map, que muestra
un mapa
del mundo en el cual, sobre los países interesados, aparecen los últimos
titulares de las noticias publicadas por Google: una forma alternativa para informarse
sobre los acontecimientos de actualidad. A pesar de su sencillez, los Google
Hacks resultan extremadamente eficaces y capaces de enganchar la atención
del usuario, involucrándole en un sinfín de experiencias. Una obra
con la que Osinga se consolida como uno de los valores emergentes de la creatividad
on line.
One Word Movie (http://www.onewordmovie.ch)
Las imágenes cada vez más numerosas presentes en Internet
y archivadas en los motores de búsqueda sirven de materia prima para este
proyecto del artista suizo Philippe Zimmermann a.k.a. Beat Brogle*. El usuario
debe tan sólo introducir la palabra clave que desee y la aplicación
crea una película a partir de las imágenes encontradas en Google
y relacionadas con dicha palabra. A medida que se cargan, las imágenes
se visualizan más rápidamente creando en el usuario la sensación
de estar visionando una secuencia cinematográfica. Al “director”,
es decir el usuario que ha introducido la palabra en la aplicación de
Beat Brogle, queda tan sólo la posibilidad de modificar algunos parámetros
como la velocidad, el tamaño de las imágenes, el numero de fotos
contenidas en un loop, el numero de repeticiones del mismo, etc. Las películas
que surgen, tienen un atractivo raro y magnético ya que, tras haber sido
engullidas y metabolizadas por los motores de búsqueda, las imágenes
adquieren un significado distinto del original, descontextualizado y sin matices
por la necesidad de simplificación implícita en las bases de
datos.
*a.k.a = as known as (conocido como) Small
Words
Es el último trabajo de Mark Napier, un artista que ha ampliamente
desarrollado en sus obras la idea de capturar, almacenar y elaborar
datos y elementos ya existentes para obtener nuevos significados.
En este caso Napier aplica la búsqueda de imágenes
de Google a Feed, un navegador creativo que se
apropia de la estructura y los contenidos de las páginas web
y los transforma en un flujo continuo de píxeles, a partir
de la fragmentación de datos, códigos, imágenes
y textos. “Feed parodia la creciente obsesión
de nuestra sociedad por la información. Su apariencia se inspira
en los terminales de información económica, pero lo
que proporciona en realidad es anti-información” explicaba
Napier en ocasión del estreno de la obra en el SFMoma, el
Museo de Arte Moderno de San Francisco. En Small Words,
las imágenes sacadas de la red a partir de cuatro palabras
clave son reelaboradas por Feed en uno de los action-painting informáticos
que tanto gustan al artista. Al sorprendido usuario queda tan sólo
la posibilidad de modificar la posición y el tamaño
de las ventanas. Sin embargo mientras admira el proceso que acontece
bajo sus ojos, puede aprovechar el tiempo reflexionando sobre las
transformaciones y los procesos que, una vez desencadenados, se desarrollan
a pesar de la voluntad de quien les dio comienzo.
TheBot
Los buscadores se han convertido en el filtro y la guía
que nos permite acceder a los contenidos de la red, por lo que sus jerarquías
influyen cada vez más en nuestros recorridos y experiencias on line.
TheBot, un proyecto de la artista americana Amy Alexander, es una alternativa
a la navegación previsible y ofrece un insólito acceso a la
información. Tras haber introducido la palabra de búsqueda,
el bot (es decir el robot) utiliza Google para encontrar el primer resultado,
pero en vez de cargar la página correspondiente como de costumbre,
lee con su voz metálica un pequeño fragmento del texto de la
web y luego se encarga de proseguir la navegación siguiendo los enlaces
presentes en la página. Más allá de los resultados conseguidos,
la navegación anómala ofrecida por TheBot, propone una reflexión
y una interpretación artística de las estrategias de navegación,
las potencialidades del hipertexto y la estructura de la red. Amy Alexander
se dio a conocer en 1997 con Multi-Cultural
Recycler, un proyecto que utilizaba las imágenes procedentes
de diferentes webcams y las superponía generando un resultado distinto
por cada usuario.
The
Google AdWords Happening
En 2002 el francés Christophe Bruno toma partido en el debate, en aquel
entonces muy actual, sobre si es posible ganar dinero con el net.art, con un
proyecto que da la vuelta al problema y se centra precisamente en el contrario,
es decir como gastar dinero con el net.art. El evento (happening)
al que alude el título consiste en una campaña publicitaria poética
que el artista lanzó a través del servicio AdWords de Google*.
Tras abrir una cuenta con 5 dólares, Bruno adquirió unas palabras
clave (symptom, dream, mary y money), a las que asoció breves
poesías, a menudo nonsense y provocativas, e invitó a la comunidad
digital a seguir su ejemplo. El proyecto, cuyo objetivo era reflexionar sobre
el valor también económico de las palabras en la sociedad de
la información, recibió 12.000 usuarios en 24 horas, a lo que
Google decidió simplemente censurarlo rechazando la subscripción
de Bruno. “Vamos hacia un capitalismo semántico. Hemos alcanzado
una situación en la que cada palabra de cada idioma tiene un precio
fluctuante según las leyes del mercado” afirma el artista. Según
los datos de búsqueda de Google, en abril de 2002 cuando Bruno puso
en marcha el proyecto, la palabra más costosa era free, (libre en inglés,
el idioma más cotizado); sex valía alrededor de 3.800 $, art
unos 400 $ y net.art solo 0,05 $. Actualmente The Google AdWords Happening existe
como narración on line de las experiencias de Bruno en los entresijos
del “capitalismo semántico”.
*AdWords de Google es una
herramienta que permite adquirir anuncios de coste por clic
(CPC). Los anuncios se publican junto con los resultados de
las búsquedas realizadas en Google (200 millones de
búsquedas diaria), así que llegan a un público
muy amplio. Al crear un anuncio, el usuario elige las palabras
clave y especifica el importe máximo que está dispuesto
a pagar por cada clic. Pagará solamente por los clics
que haya recibido su anuncio. No existe ninguna tarifa mensual
mínima, tan sólo una tarifa de activación
de 5 $.
The
Google Art Creator
Es un proyecto que utiliza los Google Groups y se basa en una
aplicación
que permite crear imágenes similares a las realizadas con
los caracteres ASCII, a través del código de colores
que Google atribuye a las palabras clave buscadas en los mensajes
de los grupos de discusión. Está firmado por la misteriosa
Kryogenix Systems Intelligence, aunque su autor responde al más
prosaico nombre de Stuart Langridge y su sitio pone en práctica
el lema según el cual para todo gran artista, la vida y
el arte siempre van juntos. La vida de Langridge se vislumbra desde
su web a través de los comentarios que escribe en su diario
digital en forma de blog en el cual participan sus amigos más
cercanos. De esa forma podemos saber que cumple años el
31 de enero (aunque no sabemos cuantos), podemos suponer que vive
en Inglaterra y leer sus vicisitudes como si de una novela hipertextual
se tratara. Aún más entretenidas resultan las investigaciones
de Langridge: los códigos que ha escrito, las aplicaciones
que ha inventado, los pensamientos que se le ocurren y las reflexiones
informáticas, que gozan de una sección independiente.
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