
Texto:
Roberta Bosco y Stefano Caldana
La nueva ola
En un panorama donde muchas obras de calidad notable son del todo
desconocidas o poco divulgadas, Web-side pone de manifiesto la paradoja
de producir proyectos nuevos que, a menudo, no surgen de una investigación
artística o exigencia expresiva, sino de la necesidad de conseguir
la ansiada financiación. Frente al gran numero de obras interesantes
que se quedan ocultas por falta de plataformas de visibilidad y frente
a artistas que desde hace años luchan por llevar adelante proyectos
realmente experimentales y arriesgados, Web-side revela todos los
límites de la práctica institucional del encargo. No
todas son desilusiones. Entre los jóvenes creadores seleccionados
en la segunda convocatoria del concurso, destaca
Xponja , un grupo barcelonés formado por Roberto Gamero
y Héctor Sánchez. "Nuestro objetivo es absorber
energía creativa de áreas diferentes -animación,
ilustración, 3D, programación avanzada, vídeo,
narrativa interactiva y diseño- con la finalidad de desarrollar
nuestro propio lenguaje. Aspiramos a crecer como lo hacen las esponjas
marinas, sin orden dentro de un sistema caótico, pero de un
modo natural dentro de nuestro propio ecosistema: la Red" explica
Xponja que, para Web-side, concibe E-state,
una confederación independiente de cuatro micro-naciones: el
Estado de la Comunicación, de la Estandarización, del
Poder Corporativo y de la Experimentación. A través
del lenguaje de los juegos y de una aproximación lúdica,
el proyecto quiere lanzar un grito de alarma: la economía neo-liberal
y las empresas están acabando con la utopía democrática
de Internet y con las dinámicas comunitarias y participativas.
Además los dos integrantes de Xponja van actualizando regularmente
sus páginas independientes. Por un lado, Héctor Sánchez
reúne proyectos artísticos y encargos comerciales en
Goto20
y por el otro, Roberto Gamero descubre su vertiente más panfletaria
y políticamente incorrecta en Webosdeoro,
un net.zine que funciona como un blog (diario multimedia online),
en el cual ofrece su punto de vista sobre temas de actualidad, "con
un sentido del humor ambiguo y cierta mala leche", en palabras
del propio autor.
Tras realizar sus primeras experiencias creativas a través
del vídeo, la madrileña Belén Nieto lanza Álbum
familiar, una obra marcadamente
gráfica, que investiga los nuevos formatos de álbum,
a partir de los cambios generados por la introducción del
formato digital, los blogs fotográficos, los teléfonos
móviles multimedia con cámara incorporada y otras
tecnologías aún incipientes. "En esta serie utilicé
imágenes de mi familia, de origen cubano, creando una serie
de postales digitales que involucran al usuario en un juego de exploración,
descubrimiento y conexión de imágenes a un nivel poco
profundo, delimitado por los propios marcos de las fotos y su carácter
bidimensional" explica la artista. Vivir del arte es difícil
y del arte digital, sobretodo en España, prácticamente
imposible. Por ello, la artista no reniega de sus trabajos comerciales,
en gran medida sitios web para otros creadores: "Siempre he
tratado de trasladar a sus páginas el mundo interior y personal
de cada artista, intentando prolongar su universo creativo y dar
una imagen ajustada de lo que querían comunicar con su obra.
Esto implica establecer un trato personal con el artista, hacerle
partícipe del proceso de creación y poner la técnica
a su servicio" afirma. Es de este año también
Ventanas-Windows, un trabajo que
analiza los diferentes significados del término "ventana",
desde el arquitectónico hasta el informático y por
último como metáfora de la poesía. "La
poesía visionaria, que nos permite asomarnos a través
de su ventana a las realidades ocultas que no llegamos a percibir
por otros medios; la poesía reveladora, capaz de abrir un
camino para conectarnos con verdades más profundas"
apunta Nieto, que combina las fotografías de ventanas con
los versos del poema El arca de los dones de Juan Carlos Mestre.
El mundo físico y el virtual se mezclan en IdealWord,
un proyecto del catalán Enrique Radigales, que despliega
una serie de dibujos con el objetivo de invitar el usuario a reflexionar
sobre los formatos de representación artística y sus
contextos o escenarios (museo, galería, disco duro-servidor,
Internet) y sobre la serialización de un producto artístico
digital, las licencias copyleft y los posibles vínculos con
el mercado del arte contemporáneo. Como en un juego de diferencias,
Radigales ofrece tanto la versión digital como la analógica
de una misma obra, a la vez que crea una línea de continuidad
estético-temática entre las piezas, llevando al visitante
en un viaje visual que sigue enriqueciéndose con nuevos dibujos
cada quince días. Verdadero one man band en una época
de trabajo en equipo, Radigales es el autor tanto de la parte digital
del proyecto (dibujos, programación, dibujo de código
y publicación en Internet), así como de la analógica
(edición de las obras en revistas y publicaciones impresas).
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