
...APUNTES SOBRE LA SINRAZÓN
Un año más el mundo empieza el
año en un clima
de inseguridad, acompañado por el repicar de los tambores
de guerra. Mientras el presidente de los Estados Unidos prepara
el ataque definitivo a un Irak de rodillas tras 10 años
de embargo, el mundo del arte en red celebra en Berlín una
Trasmediale que deja desierto el premio en la categoría
dedicada al arte interactivo. Artistas y expertos de varios países
reunidos en el veterano festival de media art coinciden en que
el aumento del presupuesto para defensa (o sería mejor decir
para ataque) se refleja directamente en una disminución
de la financiación para el sector cultural. Resulta evidente
que los elementos más minoritarios y pocos rentables de
este sector, como el arte digital e interactivo, se resienten más
directamente de la drástica disminución de las inversiones,
tanto públicas como privadas. Mientras George W. Bush dispone
sus fuerzas en el Golfo y en Madrid los galeristas de la feria
de arte contemporáneo Arco preparan sus stands, las manifestaciones
contra la guerra se multiplican en todo el mundo. Una vez más
los net.artistas se movilizan para expresar su opinión de
forma creativa, a través de Internet. A partir de la consideración
que la función del arte no consiste en reflejar el estado
del mundo, sino en sacar al mundo de su estado, el británico
Andrew Forbes lanza The>Wartime< Project.
La iniciativa, que se propone reunir las reflexiones de los net
artistas sobre el tema de la guerra, recibe en poco más
de un mes las adhesiones de un centenar de creadores, incluidos
muchos de los nombres más representativos del net.art internacional.
Forbes concibe una interfaz que obliga el usuario a desencadenar
pequeños bombardeos virtuales para acceder a obras muy dispares:
algunas tan minimales como una imagen, una frase o una pequeña
animación en flash y otras muy amplias, complejas y articuladas,
como Stop the War de la inglesa Ruth Catlow, un análisis
introspectivo de los movimientos pacifistas en el Reino Unido.
El neoyorquino Erik Salvaggio ofrece crudas imágenes realizadas
con caracteres ASCII y el londinense Stanza contribuye con un mapa
de Nueva York que va destruyéndose, acompañado por
el asombroso listado de los países bombardeados por los
Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial.
“A través de Internet es posible desenmascarar
el engaño
que rodea esta y todas las guerras” afirma el artista neoyorquino
Andy Deck que, con el objetivo de ampliar la visibilidad y la repercusión
del activismo pacifista creativo, lanza Anti-War
Web Ring, una estructura que enlaza
páginas web contra la guerra,
completa de un directorio con la descripción de cada web
y de un buscador que facilita la navegación del usuario.
Deck realiza también Psy
Op-art,
una manipulación de las octavillas lanzadas por los americanos
en las zonas de guerra, que revela la feroz estrategia de manipulación
psicológica, oculta detrás de la promesa de protección
de las poblaciones autóctonas. El artista invita los internautas
a imprimir sus octavillas y a difundirlas en los países
aliados, en especial modo Estados Unidos, Gran Bretaña y
España. Y, por si alguien aún tuviese dudas, en Ceci
n’est pas un mensonge,
demuestra el poder de la tecnología de la información
como instrumento decisivo de la guerra del siglo XXI, basándose
en los informes presentados por Colin Powell para justificar el
ataque.
El activismo digital se hace eco de la cuenta
atrás para
el ataque a Irak con Marchtowar,
un proyecto que utiliza el poder de los juegos on line para recaudar
fondos para las organizaciones humanitarias que operan en aquel
país. El sistema es simple: para jugar hay que apostar un
mínimo de cinco dólares, intentando adivinar el día
y la hora en que Estados Unidos atacará Irak. “Ganará el
que se acerque más al momento del ataque masivo, porque
ya que Estados Unidos no ha realmente dejado de bombardear Irak
desde hace 10 años, es imposible determinar el inicio de
la guerra” afirmaba Kelly Bundy, portavoz de marchtowar.
Otra recogida de fondos, en este caso irónica.
Se trata de Buy
Bush a Playstation 2,
un proyecto del californiano Mikel Repáraz que propone una
recogida de fondos para comprar al presidente de Estados Unidos
una de las
célebres consolas y una copia del juego bélico SOCOM:
U.S. Navy Seals: “para descargar así su agresividad
y evitar la masacre de civiles que se avecina”, según
Reparaz.
El amargo sarcasmo de los artistas convierte
Bush y los poderosos de la tierra en una banda de peligrosos delincuentes
en SuPerVillainizer de LAN-Local Area Network, un colectivo suizo que ofrece al usuario
la posibilidad de generar falsas conspiraciones a partir de una
inusual base de datos, cuyo objetivo es demostrar la dudosa eficacia
de los sistemas de control de las comunicaciones electrónicas
que han proliferado tras el 11S.
Hija de la cultura del realismo socialista
y de una guerra especialmente cruel, la poética del artista
yugoslavo Andrey
Tisma (Novi Sad, 1952) combina el guiño
a la “alta cultura” con
la crítica más feroz y descarnada. En American
Art School utiliza las
imágenes de los soldados estadounidenses destruyendo las
estatuas y pinturas de Saddam, para una insólita lección
sobre la historia del arte americano del siglo XX.
Finalmente bajo el titulo Tiny
Signs of Hope, “pequeños
signos de esperanza”, el colectivo Download for Peace lanza
un parche para el célebre juego de los Sims, que pone a
disposición de la comunidad varios pósters pacifistas
para decorar sus estancias virtuales. |