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2001 EN EL MUNDO 2001 EN ESPAŅA ESPECIAL: UK.ARTE.RED
El arte del código
Los museos abren sus puertas
El pensamiento creativo contra el Copyright
Ataque al corazón del imperio




LOS MUSEOS ABREN SUS PUERTAS

El net.art y en general el arte digital vinculado a Internet ha tenido una parábola ascendente imparable en cuanto a rapidez y contundencia. Ahora ya tiene casi diez años de trayectoria y sus proyectos emblemáticos le convierten en una de las expresiones más genuinas de una época que siempre será recordada por la introducción masiva de la tecnología en todos los aspectos de la vida humana, por lo menos en aquel "primer mundo" que impone su ley y escribe la historia. El arte es tan sólo un reflejo de todo esto y en arte, como en otros muchos sectores, Estados Unidos manda y su mensaje no puede ser más claro. El año empieza con un estallido de exposiciones que enfocan de distintas formas el impacto de las nuevas tecnologías en el arte: 010101 Art in Technological Times en el SF Moma, el Museo de Arte Moderno de San Francisco, Telematic Connections: the virtual embrace en el Art Institute de San Francisco, BitStreams y Data Dynamics en el Whitney Museum de Nueva York. Entre los grandes museos europeos, el único que demuestra una rápida capacidad de respuesta es la Tate Gallery de Londres que en marzo inaugura Art & Money Online, una exposición centrada en el análisis de la rápida comercialización de Internet y de la incomparable expansión de la cultura del comercio electrónico.

Los comisarios de las grandes muestras encargan los proyectos a los artistas que van forjando su historia desde los albores del net.art y ya tienen una amplia trayectoria. Para 010101, su última visionaria exposición, el entonces director del Moma de San Francisco David Ross elige Mark Napier y Entropy8Zuper.
Napier presenta el último resultado de su investigación sobre las posibilidades artísticas de los navegadores. Su nuevo browser se llama Feed y se apropia de los contenidos de las páginas web, convirtiéndolos un flujo continuo de textos y pixels, parecido a un action-painting informático. "Feed parodia la creciente obsesión de nuestra sociedad por la información. Su apariencia se inspira en la de los terminales que transmiten información financiera en tiempo real, pero en lugar de estadísticas útiles y datos relevantes, proporciona anti-información" explica Napier.
También Entropy8Zuper concibe un navegador atípico: el Eden.Garden 1.0, que lee el código html de la página web introducida por el usuario y lo convierte en elementos de un paraíso artificial. En este entorno tridimensional, poblado de plantas y flores fantásticas, el usuario puede desplazarse e interactuar con los artistas que danzan al ritmo del código, como noveles Adán y Eva. "El navegador es la mano de Dios que convierte la web introducida en un nuevo mundo lleno de vida" afirman los artistas, que desde hace años exploran la naturaleza participativa del medio digital.

Marek Walczak y Martin Wattenberg, autores del hermoso Wonderwalker, conciben para la muestra del Whitney Data Dynamics, Apartment, un proyecto que se basa en la idea del palacio de la memoria, una técnica mnemónica utilizada por el orador romano Cicerón, que establece un paralelo entre el lenguaje y el espacio.
También algunos centros españoles responden a la llamada del arte digital. Andy Deck, uno de los más reputados artistas de Nueva York, vuela hasta las montañas de Cuenca para realizar, en el Museo de Electrografía, un proyecto de net.art con el francés Fred Adam y la española Verónica Perales. Se trata de Novus Extinctus y plantea una reflexión sobre la relación entre el desarrollo tecnológico y el medio ambiente, estableciendo un paralelismo entre el aumento constante de los dominios en Internet y las especies animales y vegetales en vía de extinción. "Mientras que muchos proyectos de net.art tratan de los procesos intrínsecos del medio, Novus Extinctus reflexiona sobre el espacio real. Nuestra interpretación de los conceptos de vida artificial quiere poner el énfasis en la desaparición de lo natural y por ello el recorrido en la web no tiene forma de volver atrás. La innovación tecnológica no podrá mitigar el irreversible colapso ecológico " afirma Deck.

Llegan a España también Eduardo Kac y Shu Lea Cheang, dos de los artistas más innovadores y originales entre los que realizan instalaciones y proyectos web-basad, basados en Internet. Kac participa en la muestra El Final del Eclipse en la Fundación Telefónica con Genesis, un proyecto de arte trangénico, es decir basado en el uso de la ingeniería genética para crear seres vivos únicos. El elemento clave de Genesis es un gen artístico sintético, que Kac ha creado traduciendo una frase de la Biblia en código Morse, y convirtiendo después el código Morse en una base de pares de ADN. Las bacterias que contienen este gen se van exponiendo en una instalación, que permite al público intervenir vía Internet activando una caja de luz ultra violeta que estimula su crecimiento. Los movimientos de las bacterias generan una melodía, que se puede visualizar en pantalla, basada en los algoritmos de la multiplicación bacterial. De ese modo la música varía en tiempo real, según la mutación biológica que tiene lugar en la bacteria como consecuencia de la participación de los internautas. A finales de año, Kac presenta en Arizona la instalación The Eight Day, resultado de sus investigaciones con el gen de la medusa, una proteína que hace resplandecer cualquier cuerpo de verde fluorescente. "El Octavo Día es un universo transgénico encerrado en una cúpula de plexiglás, habitado por organismos modificados con el gen de la medusa: peces, ratones, plantas y un biobot, un robot que contiene en su estructura un elemento biológico vivo. A través de Internet, es posible penetrar en el biobot y ver desde dentro este mundo resplandeciente: una buena perspectiva para reflexionar en primera persona sobre las implicaciones sociales y culturales de la biotecnología" afirma Kac.
Tras numerosos proyectos de net.art e IKU, una película de ciencia ficción porno digital que presenta en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Shu Lea Cheang vuelve a la web-instalación con Baby Play, que permite a todos los internautas jugar en un futbolín gigante instalado en la sala de exposiciones del NTT/ICC (InterCommunication Center) de Tokio. El proyecto, que reflexiona sobre el concepto de vida artificial e identidad virtual, incluye también una base datos on line pública y participativa, denominada Me-Motion, porque los usuarios están invitados a depositar la propia Memoria-Emoción, en forma de archivo sonoro o mp3.


 
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