Los Reyes de España
Julia Elena Pingo Pazos
 |

Julia Elena.
|
Me siento muy contenta de escribir todo esto para Uds., sus Majestades
los Reyes de España, en esta recepción que han hecho
con Ruta Quetzal BBVA y sus expedicionarios del 2004 que llevan como
título de su expedición De los volcanes Mexicanos
a la Traslatio, pero me embarga la emoción de saber que,
además de escucharme, puedan leer un día estas líneas.
Les agradezco profundamente su colaboración a este programa
Ruta Quetzal BBVA que ha logrado que todos nosotros, los 320 jóvenes
participantes, podamos conocer otras culturas y difundir las nuestras.
Particularmente pienso que esta experiencia será una de las
más importantes en mi vida.
Nunca imaginé que el esfuerzo y empeño que hiciera
en mi niñez tendría una gran recompensa en mi juventud:
salir de mi puerto querido Paita, pueblo pequeño de Perú
dedicado a la actividad pesquera, y venir a conocer y explorar la
cultura de tantos países desarrollados.
Esta es una experiencia que ha fortalecido en mí la esperanza
que siempre he guardado: esto es, la integración mundial. Es
lo que todos necesitamos para encontrar esa paz e igualdad de oportunidades
que tanto buscamos.
Una cosa hay cierta: la manera de impartir educación en los
países en vías de desarrollo es diferente a la de los
grandes países; pero eso no es motivo para agachar la cabeza
y no ayudar al desarrollo total y global del mundo.
Es cierto que no tenemos un cargo o la jerarquía necesaria
para firmar tratados de paz, pero gozamos de una condición
importante: somos jóvenes y contamos con las energías
y fuerzas necesarias para plantear soluciones a la problemática
del mundo.
Somos jóvenes con ilusiones y sueños que se ven motivados
a través de estos programas de estudios y que esperamos, por
el bien de la comunidad, que nunca terminen y surjan nuevas experiencias
que nos incentiven a seguir adelante.
Una juventud que se siente identificada con su comunidad y que sólo
espera una oportunidad para emprender el camino en busca de la integración
de todos los países del mundo.
Por esta gran oportunidad y ayuda, reciban Uds. mi más cordial
saludo y agradecimiento.
Un poema de Elvira Castro y Quiroz
Me permito leerles, en esta Audiencia con Sus Majestades, delante
de toda la Ruta Quetzal BBVA, un poema que refleja muy bien nuestro
espíritu de trabajo e ilusión por superar cualquier
dificultad en nuestra vida, por difícil que se presente.
Lleva el nombre de Riyo (río) facineroso. Ya saben
lo que significó el fenómeno del Niño
para nosotros, una corriente de aguas calientes que lo arrasó
todo en muchos de nuestros pueblos del bajo Piura.
Ay riyo facineroso / confianzudaso, aventau / quién
te vio tan morroñoso / y agora tan desalmau //
Mira nomás lo qui´as hecho, / zo pedazo de aguachunto
/ mi´as dejao sin pan ni techo / sos marrajo y angurriento //
Mis churritos y la Juana / nada tienen que ponerse / de la noche a
la mañana / barrites con nuestra suerte //
Inundaste Tacalá / l´Unión, Larena, Sechuza /
dentraste pa Sinvila / qué tamañasa figura / lo qui
ha hecho tu maldá // A mi compadre Torcuato, / que residiya
en L´Unión / lo dejaste tan calato / que´l probe
se fue al Cajón // Con una mano delante / y l´otrita
por atrás / agora que sos gigante / abusas sin más ni
más //
Si hasta los gringos ya saben / que ti nos has inundau / pa´mandarnos
su ayuda / y a ti sin lugar a dudas / también te han sentenciao
//
Tate quieto, riyo malo / mandate pronto a mudar / miro, no tengo
ni un palo / ni un banco onde descansar / pero aquí están
mis dos manos / pa´golver a empezar //
Levantaré otra ramada / prencipiaré a trabajar / si
agora no tengo nada / mañana ya lo verás. // Tuito lo
qué hemos perdido / de guelta florecerá / más
mejor de lo que ha habido / de juro que sí será //
Y ti, riyo perecido, qui has traído sólo pesar, / te
irás por donde as venido / qui´stoy arta de aguantar.
En este poema, Majestades de España, se ve nuestra ilusión,
fuerza constancia de trabajar para que todo mejore.
Muchas gracias por escucharme.
